Héroe caído Taha Naderi Semiromi; el hijo del sol

Escrito por: Bazmandeh

Madrugaba más que el sol. Antes de que la ciudad abriera los ojos, se echaba la mochila al hombro y ponía rumbo a la montaña. Su destino no era solo la cumbre: le gustaba contemplar los primeros rayos del sol desde el punto más alto, allí donde la oscuridad se replegaba antes que en ningún otro lugar. Para Taha, la cima no era solo un pedazo de piedra y tierra; era una metáfora de la vida. Taha Naderi Semiromi nació el 11 de abril de 2007 (22 de Farvardin de 1386) en Shahreza. Era el único varón de la familia, criado entre tres hermanas mayores, y desde muy pequeño su serenidad y aplomo llamaban la atención por encima de su edad. Era tímido, pero no con esa timidez que aísla a las personas, sino con la que invita a escuchar más que a hablar. Rara vez se ponía en el centro de atención, pero cada vez que decía algo, todos escuchaban. Sus palabras eran pausadas y amables; su familia y sus amigos cuentan que parecía saber cómo aliviar la pena del corazón con apenas unas cuantas frases. El respeto estaba profundamente arraigado en sus modales: trataba de «usted» incluso a sus hermanas mayores. Al hablar con él, muchos olvidaban que apenas tenía 18 años. Su corazón palpitaba por cualquier ser vivo. Le fascinaban sobre todo los gatos negros, pues decía que casi nadie los quería. En una ocasión probó la pesca, pero al ver la agonía y el sufrimiento del pez, abandonó el anzuelo para siempre; no podía ver el dolor de una criatura y pasar de largo con indiferencia. Leía mucho, en la escuela era campeón de natación y de pulsos, y vivía el fútbol con pasión. Cristiano Ronaldo era su jugador favorito, y el número 7 se convirtió en una cifra que hoy, para sus amigos, encierra un significado mucho más profundo que un simple número. Sin embargo, su propio sueño apuntaba hacia otro horizonte: quería ser bombero. No por vestir el uniforme ni por ostentar el título, sino únicamente por la posibilidad de salvar vidas humanas. La noche del 8 de enero de 2026 (18 de Dey de 1404), Taha salió de casa al igual que muchos otros habitantes de Shahreza. Hacía horas que las calles estaban incandescentes: el clamor de las consignas, el humo y los disparos envolvían la ciudad, y la gente había tomado las calles para protestar. Taha se unió a la multitud; aquel muchacho de pocas palabras que siempre transmitía calma sintió que esa noche el silencio no era suficiente. Pocos minutos después, una bala le impactó en la pierna y le desgarró la arteria principal. Lo trasladaron a toda prisa al hospital, donde dio comienzo la batalla más dura de su vida: la batalla por sobrevivir. Durante los dos días que permaneció en la cama del hospital, fue sometido a once intervenciones quirúrgicas y su corazón se detuvo ocho veces. Los médicos lo reanimaron en cada ocasión, haciendo que su corazón de dieciocho años volviera a latir. Taha, del mismo modo en que siempre hablaba de resistir y coronar las cumbres más difíciles de la vida, luchaba esta vez con su cuerpo herido por aferrarse a ell…

دانش آموز · شهرضا اصفهان · طاها نادری سمیرمی · فوتبالیست

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